Noticias

Ahora dicen que el lenguaje inclusivo es como el lunfardo

Débora Tajer y Natalia Mira. Dos generaciones y un tema en común: el lenguaje inclusivo.

 

clarin.com

Débora Tajer está al frente de la cátedra de Género de la facultad de Psicóloga (UBA). A raíz de las denuncias de acoso y maltrato en el Nacional Buenos Aires dio talleres para docentes y alumnos. Natalia Mira es una alumna de quinto año del Carlos Pellegrini. Tiene 17 años y durante el debate del aborto se hizo conocida por decir al aire “les diputades indecises”. Dos generaciones distintas detrás de una misma causa: el lenguaje inclusivo.

-¿Cuándo fue la primera vez que se oyó hablar de esto?

Débora: En la Argentina las primeras marcas del lenguaje inclusivo arrancan 30 años atrás, pero con popularidad hace no más de 15. ¿Cómo empiezan? Con la ruptura del genérico masculino: ya no decir “vecinos” sino “vecinos y vecinas”, “ciudadanos y ciudadanas”…

-¿Todos y todas?

Débora: Exacto. Cristina introdujo el lenguaje inclusivo en la gran política. No es lo mismo hablar lenguaje inclusivo entre amigos que meterlo de lleno desde la figura de un primer mandatario.

10 10 18 Débora Tajer: " Ultimamente incorporé la e porque mis alumnos así me lo requieren". FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

10 10 18 Débora Tajer: ” Ultimamente incorporé la e porque mis alumnos así me lo requieren”. FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

 

-¿Vos das cursos de lenguaje inclusivo en el Nacional Buenos Aires?

Débora: Doy talleres de género donde el tema puede estar presente. Me convocaron a raíz de lo que ahora es de público conocimiento y eso tiene directa relación con las críticas que existen a las autoridades de la institución, críticas de los chiques al modelo patriarcal.

-¿Te sale naturalmente decir “chiques” ?

Débora: Es algo que he incorporado. Ultimamente incorporé la e porque mis alumnos así me lo requieren.

-Nati, vos te hiciste famosa por la frase “les diputades indecises”. Luego el mundo hizo plop! y Lanata te dedicó alguna editorial…

Natalia: Sí, me hicieron una nota en TN y dije eso que después se replicó un poco…

-¿Hay un manual de instrucciones para hablar el “inclusivo” de manera fácil y cómoda?

10 10 18 Natalia Mira se hizo conocida por aparecer en televisión durante el debate del aborto. Dijo: "Les diputades indecises". FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

10 10 18 Natalia Mira se hizo conocida por aparecer en televisión durante el debate del aborto. Dijo: “Les diputades indecises”. FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

 

Natalia: No, no hay nada escrito de cómo hablarlo. Pero no es difícil. Existe para el cambio de género: “nosotras, nosotras”, y en vez de la “o” le ponés la “e”. Lo que tiene de interesante es que más allá de que algunos crean que estamos divirtiéndonos con los cambios de lenguaje, lo importante, lo que hay de fondo, son reclamos concretos. A las mujeres no se nos incluía en el lenguaje, así como tampoco se nos incluía en un montón de factores de la sociedad. Podría hablarte de brecha salarial, de determinadas carreras universitarias que exclusivamente parecen a apuntar a los hombres… Detrás del lenguaje inclusivo también está la lucha contra el femicidio y la situación de las personas trans. No es simplemente la economía del lenguaje.

-¿Qué se hace con el sustantivo “niños”?

Débora: Niñes.

-Hay palabras que parecen perfectas para el lenguaje inclusivo: gente.

Natalia: Es buena, sí. Y estudiantes también. Lo que cambia es el artículo.

-¿La letra “o” puede desaparecer?

Débora: Para nada, no hay que mirarlo de esa manera. No se trata de una policía del lenguaje. Esto es básicamente un tema de visibilidad de voces.

-Vos dijiste “les diputades indecises” delante de cámara. ¿Fue una provocación o en casa también hablás así?

Natalía: Te juro que hablo así. La está perfilándose desde hace un año y yo la vengo usando más o menos desde entonces.

Débora: La “e” es una forma de ver a una parte de la población que estaba subsumida en el genérico masculino. Yo conozco personas trans que eligen llamarse con la letra “o”, con la “e” y con la “a”.

-Daría la impresión de que la “x” empezó a perder presencia en relación a la “e”. 

10 10 18 Débora: "Yo no puedo escribir un artículo científico con la e porque me bochan". Natalia: "Para los varones el uso de la e se convirtió en una forma de chamuyo". Foto: JUAN MANUEL FOGLIA

10 10 18 Débora: “Yo no puedo escribir un artículo científico con la e porque me bochan”. Natalia: “Para los varones el uso de la e se convirtió en una forma de chamuyo”. Foto: JUAN MANUEL FOGLIA

 

Débora: La x no puede ser dicha, por eso la e resulta un verdadero hallazgo. O para decirlo de otra forma, la e se puede hablar y la x es más para ser leída.

Natalia: En mi colegio, la x es para incluir varones y mujeres, y la letra e sirve para incluir a todos las personas.

-¿A quién se le ocurrió la idea de la “e”?

Natalia: A Judith Butler, una escritora estadounidense feminista que empezó con la teoría queer en los Estados Unidos.

-¿Y acá?

Natalia: Desconozco.

Débora: No hay personas, no existen nombres propios, sino que es la práctica popular del habla. El lenguaje inclusivo es como el lunfardo. Se trata de una práctica colectiva parecida. Me gustaría decir que a las personas que somos especialistas en temas de género, de pronto nos nombran a Judith Butler y Butler es como una estrella de rock que viene de afuera. Eso me parece un gesto de colonialismo intelectual. Yo tuve docentes que hablaban de lo mismo y lo hablaban antes.

-El emoji parece fluir con naturalidad, el lenguaje tumbero también tiene un cierto arraigo (“Macri gato”). ¿El lenguaje inclusivo es un tema de agenda o ustedes piensan que se escucha en la vida cotidiana?

Débora: El lenguaje tumbero es de ciertos ambientes y generaciones. En los ámbitos intelectuales no se habla ningún lenguaje tumbero. En la Bolsa de comercio, tampoco.

Natalia: El lenguaje inclusivo trae consigo derechos que pueden instalarnos masivamente.

-¿Cómo sería eso?

-Hay novelas en la tele donde ya se observa el uso de lenguaje inclusivo. En la novela 100 días para enamorarse hubo un segundo donde se dijo la palabra chique. Un segundo que fue completamente disruptivo para la familia que estaba viendo la novela, disruptivo para la pantalla y beneficioso para que esto se masifique cada día más.

-¿Cuál fue tu punto de quiebre para empezar a hablar así?

-Un posteo en Facebook que hablaba de la importancia del lenguaje inclusivo.

-¿Se te puede colar, cada tanto, el castellano de la Real Academia Española?

Natalia: Sí, claro, pero trato de que no ocurra porque me interesa generar un grado de conciencia… Pero obvio que sí, yo crecí hablando otro lenguaje. Para mí tampoco es muy fácil.

-¿Es una moda o llegó para quedarse?

Débora: Nunca se sabe porque el proceso del habla es muy dinámico. Yo no puedo escribir un artículo científico con la e porque me bochan. Y si en las tesinas de graduación de la facultad querés usar chiques te las pueden rebotar. O sea, podés ser la avanzada y sentar tu posición política al respecto, o podés elegir recibirte antes.

Natalia: He escrito pruebas de lengua con e porque sé que mi profesora de Lengua me deja. También sé que hay docentes que si ponés la e pueden bajarte la nota.

-¿Los varones cómo se vienen comportando en este sentido?

Natalia: Yo noto que es una forma de chamuyo para acercarse a una chica en una fiesta. Generalmente la forma era bailar y tirarte la boca sin preguntar nada. Hoy estamos generando todo lo contrario. En las fiestas bailás y tenés que preguntar si podés dar un beso. Eso es para que exista el consentimiento de ambas partes. Es algo que está empezando a verse aunque siguen habiendo varones reticentes.

-¿No se puede robar un beso?

Débora: Podés tener problemas. Cambiaron las reglas. Cada generación tiene desafíos diferentes y con esta camada de adolescentes y jóvenes puede haber problemas serios. A mí me llamaron del Buenos Aires por eso, por el desajuste que hay entre los pibes. Por ejemplo a un alumno que no tuvo en cuenta el consentimiento de la chica le hicieron vacío y terminó siendo un paria. No hay disciplina de género subordinado. Eso no existe más par las nuevas generaciones.

-Femicidio, aborto o lenguaje inclusivo. ¿De estas causas feministas cuál consideran que es más relevante?

Débora: El aborto es la más radical de todas.

Natalia: Para mí, el aborto y la violencia de género. En este sentido me parece que el lenguaje inclusivo queda como algo bastante más simbólico.

 

Por Hernán Firpo

 

0 comments on “Ahora dicen que el lenguaje inclusivo es como el lunfardo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: